Los radares de la DGT ya no miran solo la velocidad: STOP y línea continua también entran en control

Los cambios en los radares de la DGT no se limitan a sumar más cinemómetros en carretera. El giro de fondo es otro: la vigilancia automática empieza a revisar maniobras concretas que antes dependían más de la presencia de un agente, como saltarse un STOP, pisar una línea continua o circular demasiado rápido en un tramo en obras.

Qué cambia de verdad en los radares de la DGT

Durante años, muchos conductores han asociado la palabra radar casi solo con el exceso de velocidad. Esa idea se queda corta. La DGT mantiene los puntos y tramos de control de velocidad, pero incorpora equipos automáticos de detección de infracciones pensados para sancionar conductas concretas del Reglamento General de Circulación.

Cambios radares dgt: comparativa visual de radares fijos, móviles, radar-carro y cámaras de STOP y línea continua con cronología 2025-2026
Cambios radares dgt: comparativa visual de radares fijos, móviles, radar-carro y cámaras de STOP y línea continua con cronología 2025-2026

La diferencia práctica es clara: ya no basta con levantar el pie al ver una caja de radar o una señal de control. En algunos puntos, una cámara puede comprobar si el vehículo se detiene por completo ante un STOP, si invade una línea continua para adelantar o si respeta una limitación temporal en una zona de obras.

Este enfoque responde a una lógica de seguridad vial. Una de cada cinco colisiones con víctimas está relacionada con situaciones en las que la velocidad, las maniobras indebidas o la falta de atención tienen un peso decisivo. Automatizar parte del control permite vigilar comportamientos repetidos en puntos conflictivos, no solo medir kilómetros por hora.

Los nuevos dispositivos: no todos hacen lo mismo

Conviene distinguir los equipos, porque no todos funcionan igual ni sancionan la misma conducta. La confusión aparece cuando se llama “radar” a cualquier aparato situado junto a la vía, aunque técnicamente algunos sean cámaras de vigilancia automatizada.

Dispositivo Qué controla Dónde tiene más sentido
Radar fijo Velocidad en un punto concreto Tramos con siniestralidad o velocidad excesiva habitual
Radar móvil Velocidad, con ubicación variable Carreteras convencionales, autovías y controles temporales
Radar-carro Velocidad en tramos en obras Zonas con operarios, carriles estrechados o límites provisionales
Cámara de línea continua Invasión de una marca vial que prohíbe adelantar o cambiar de carril Puntos con adelantamientos indebidos o incorporaciones sensibles
Cámara de STOP Detención real ante la señal Cruces donde muchos conductores reducen, pero no paran

Radar-carro en obras: el control más fácil de subestimar

El radar-carro móvil se entiende mejor si se piensa en un tramo en obras. Hay señalización provisional, trabajadores cerca de la calzada, carriles desviados y márgenes de seguridad reducidos. En ese escenario, superar el límite no es una infracción abstracta: aumenta el riesgo para quienes conducen y para quienes trabajan en la vía.

Por eso este tipo de control encaja bien en obras y desvíos. La velocidad permitida puede cambiar con poca antelación y, si el conductor no reduce a tiempo, el margen de reacción desaparece. El control automático refuerza esa vigilancia sin depender siempre de un aviso visual del agente.

Cámaras de STOP y línea continua

Las cámaras destinadas a STOP y línea continua buscan conductas muy concretas. En el caso del STOP, el punto clave no es “pasar despacio”, sino detenerse realmente. En la línea continua, la infracción aparece cuando se invade una marca que prohíbe la maniobra, aunque el adelantamiento parezca rápido o sin riesgo desde el asiento del conductor.

Ese cambio es importante porque corrige una costumbre habitual: rebajar la velocidad sin completar la parada o asomar el coche sobre la línea para ganar unos metros. Con cámaras fijas, esa conducta queda mucho más expuesta y el margen de interpretación se reduce.

Fechas, despliegue y puntos de control anunciados

El despliegue es progresivo. Entre los datos relevantes figura la previsión de 122 puntos de control para 2025, con 73 puntos ya en funcionamiento. También se han mencionado 4 cámaras destinadas a controlar la invasión de líneas continuas y 2 cámaras centradas en vigilar señales de STOP. La información institucional de la DGT sobre equipos y tramos de vigilancia aparece actualizada a 21 abril 2026.

No significa que todos los dispositivos estén presentes en todas las carreteras ni que cada caja visible mida la misma infracción. La implantación se concentra en puntos donde la vigilancia tiene una finalidad concreta: tramos de riesgo, obras, cruces problemáticos o zonas donde se repiten maniobras sancionables.

También conviene leer estos controles con una lógica sencilla. Un STOP, una línea continua, una limitación temporal y una curva con visibilidad reducida forman un conjunto de decisiones que el conductor debe anticipar. Si se interpreta cada señal por separado, se tiende a apurar. Si se observa el tramo completo, se entiende mejor por qué justo ahí puede haber una cámara y qué conducta espera la vía.

Márgenes de tolerancia: cuándo empieza realmente la multa por velocidad

En los controles de velocidad siguen siendo relevantes los márgenes de tolerancia. Para radares fijos, se aplica un margen de 3 km/h por debajo de 100 km/h y de 3% por encima de 100 km/h. Para radares móviles, el margen es de 5 km/h por debajo de 100 km/h y de 5% por encima de 100 km/h.

Traducido a casos cotidianos, en una autovía limitada a 120 km/h, el umbral de multa sería 125 km/h con radar fijo y 128 km/h con radar móvil. En una vía urbana limitada a 50 km/h, el umbral sería 54 km/h con radar fijo y 56 km/h con radar móvil.

Estos márgenes no deben leerse como una invitación a circular al límite. En la práctica, el velocímetro, la pendiente, el tráfico, los neumáticos y la reacción del conductor introducen variaciones. Para evitar sanciones y conducir con margen real, lo prudente es respetar el límite indicado, sobre todo en obras y en aproximaciones a cruces.

Qué debe hacer el conductor para no caer en la sanción

La respuesta no pasa por buscar solo la ubicación de los radares. Con los nuevos controles, la prevención depende más de leer bien la vía y menos de reaccionar tarde ante un aparato visible.

  • Detenerse de verdad en los STOP: reducir mucho la velocidad no equivale a parar. La detención debe ser clara.
  • No pisar la línea continua: aunque el adelantamiento parezca corto, la cámara puede registrar la invasión de la marca vial.
  • Respetar los límites provisionales en obras: suelen responder a carriles estrechos, presencia de operarios o cambios de trazado.
  • No confiarse con los márgenes: son criterios técnicos de sanción, no un permiso para circular por encima del límite.
  • Consultar canales oficiales: la DGT publica información sobre sistemas de control, tramos de vigilancia y documentación complementaria.

El cambio de fondo es sencillo: la vigilancia se vuelve más específica. Quien conduce con anticipación apenas notará la diferencia. Quien acostumbra a apurar STOP, adelantar sobre línea continua o acelerar en obras sí debe asumir que esas conductas son cada vez más fáciles de detectar de forma automática.

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